viernes, agosto 14, 2009

segunda persona en tornado

La fatalista     esta      la que le dice al mundo su equivocación,

la no convencional      la que se exime de asegurar la vida

porque no se cotiza en ser expediente 

 

la que vive al ritmo de un tambor y entre flores silvestres

 

la que se deshilacha por ese Dios que no tiene conjeturas

ni sigue a un papa que viste de blanco con anillos turquesa

la del bosque húmedo entre piernas

que tiene su parte de oxígeno y mestiza

la que se aísla para ser puntual

no para olvidarlos

a ellos        los que no aman

la bufona de sí misma       filtradora en el tornado

que conoce la traición del idealismo

y sigue masticando -absurda- la ciudad,

la civilización primeriza por la guerra,

esa civilidad que no tiene lengua

solo atropellos justificados

 

esta     la del panal de avispas que se le tienta   sin humo o con ellos,

la de pechos grandes

que no se deja mimar de cuchicheos

o cartitas de amor

si no hay mañana siguiente

 

la que tiene lujuria por el tren de la tarde

por el paso que sigue

claudicada

la súper mujer

esa        la otra que nace.