jueves, mayo 20, 2010

hollejo

me voy lejos de la ciudad,

de todo lo lejos que habita ese disturbio de imaginarlo conmigo.

 

me dejo aquí  para habitarme en otra,

 

ya nadie me aguarda!

 

me voy de aquí para deshabitar la que soy,

artefacto que late a la intemperie,

hollejo y melodrama.

 

huiré de Dios en los bosques,

de mi madre,

de mi hermano,

del amor tan digestivo que todo lo deshecha.

 

nada por ahora más que ser,

libre de actualidad,

del tacto que asesina la niña ingenua que todavía me crece

y quiero que viva        para imaginar.

 

solo faltará llevarme el azoro de siempre,

la rima que no rima con mis jeans,

las mordeduras imaginarias en mi pezón,

y ese estribillo donde deporto      lo imposible.

 

seré terca en la altura de las nubes,

quizás luminosa en otra piel.

 

seré la ciudad que quiero inventarme,

las frondas de mi jardín.

 

oleré el hinojo,

haré pastel de ruibarbo,

sembraré lechugas orgánicas,

y bailaré con los niños       hasta cansarme.

 

ya no está lejos,

ese lejos      que se quedaba conmigo.

 

 

 

.

11 comentarios:

Fabio Zoroa dijo...

definitivamente hay que escaparse de tanta mierda, de la ciudad, de todo lo que representa, hay personas que también son ciudades, que traen consigo desolación de callejones atiborrados de niños huérfanos de pezones, hay gente que huele a podredumbre y todo lo corroen con su presencia, hasta las ilusiones, peor aún, nuestras imaginaciones.

Saludos poeta.

FRANK RUFFINO dijo...

Estimada Poetisa amiga:

"Hollejo" me ha impactado positivamente. Un poema de tu estilo, siempre limpio y con hondura.

Abrazos fraternos en Amistad y Poesía verdaderas,

Frank.

P.D. Jolines, camarada Zoroa, andamos enrutados!

Luissiana Naranjo dijo...

Así es Fabio, me siento con esa rabia hace rato y ya casi ese "lejos" se vuelve más cercano pues empiezo a moverme para irme a vivir a los bosques de Monteverde!
un -lejos- literal y una ciudad imaginaria dentro de mí que quiero construirme!
Afectos

Luissiana Naranjo dijo...

Frank, a ver si se nos hace la tertulia, Monteverde tiene un camino cercano a Tilarán... ya no ha excusa para la visita!

saludos

Marialuisa Giovannini dijo...

linda , como siempre tu poesia .
Yo lo hice ( dejar las ciudades ) hace un monton de tiempo .
Solo nos encontramos nosotros- mismos en un ambiente natural...pero la gente no lo entiende .
Un abrazo "verde brillante "

wílliam venegas dijo...

¡Qué bien! De las cosas lindas y significativas (ambas cosas distintas entre sí) que he leído de usted. Me encanta el concepto y su tratamiento. Gracias.
(¿Cuando hay alguna actividad para saludarnos?)

Darilea dijo...

Nada es lejos cuando habitamos la proximidad de un sueño.
Un besito

Luissiana Naranjo dijo...

Gracias Maria Luisa por ese verde brillante que respiro ahorita del bosque!

Saludos William, a ver cuando hay algo digno para vos y te aviso! abrazo

Saludos desde el sueño Darilea!!

Frank, es una posibilidad que tengo, una oferta laboral para Monteverde, de nuevo, pero lo estoy pensando pues serían muchos cambios... en esa estoy, veremos... saludos!

Amorexia. dijo...

la lejania es tan cierta como los que nos extrañan y los que no.

extrañara tus pasos y tu pasar esta ciudad?

la extrañaras tu?

deshora.

MaLena Ezcurra dijo...

Deshabitarse es volver a poblarse.

Muero entre tus palabras.



Te abrazo.



MaLena

Luissiana Naranjo dijo...

Amorexia, buenas preguntas pero sin duda, no extraño dejar atrás la ciudad -que por sí misma- me enferma, como ella ni sabe que existo en ella para afixiarme! abrazos poéticos!!

MaLena, siempre bella... son tus palabras las que pueblan!! besos