viernes, octubre 08, 2010

en su lugar

limón

El limón sigue en su lugar, digo, la fruta; el árbol también aunque los separa una breve distancia. Me acerco a él, porque los aromas varían. Las hojas tiernas se sienten como infusión de letargo. Las toco y me aja una rama de espinas. Sigo oliendo. Todo se acomoda al tradicional panorama de campo.
Menos yo y esta acidez que sigue del limón. Es la agrura de mi boca al recordarte. Es la delicia de unas hojas sobre mi cuerpo. Tu espina y la rama que no corto. El té de la tarde que nunca bebimos. Me alejo de allí como si –ya- me olvidaste. Me olvidaste. Sigue el aroma en su lugar. El limón sigue a la vista y no lo entiendes. Nos separa más que la brevedad.

Eso es lo que nos hace distinto, fruta y árbol. Uno sigue y al otro, se le corta, se le bebe o se le exprime. Estás para que sigas pero sin mí. Has perdido mi aroma. Es la mordacidad, mi árbol.

14 comentarios:

Amorexia. dijo...

estos textos; por demás instrospectivos; nos recuerdan la variedad de sabores y aromas de el amor y el desamor, a nadie le duele igual una muela, pero igual el alivio es maravilloso no?

Deshora.

Luissiana Naranjo dijo...

ciertamente a todos nos huele distinto para no decir dolor, ummm, lo bueno, es cuando el aroma sigue y aún perdura en nosotros!
gracias por pasar,

Juliett Farnesse dijo...

LOS OLORES Y LOS TACTOS _NO SOLO EL TACTO-, LO MAS ORIGINAL QUE PERMANECE EN NOSOTROS. PRECIOSO TEXTO.

M.Samsa dijo...

muchas gracias por seguir mi blog!
espero estar a la altura. :P

Luissiana Naranjo dijo...

Juliette, es cierto, dos sentidos vulnerables que si se saben usar son deliciosos...! saludos

M. Samsa, me encantó lo que te leí, te descubrí por facebook...
abrazo brumoso de los bosques!!

MaLena Ezcurra dijo...

Hay frutos que nos llevan a recordar una piel, aunque sea ausencia.


Ya sabés soy devota de tu palabra,


Besos van.



M.

Luissiana Naranjo dijo...

besos vienen MaLena querida, como resguardo de fruta, sin duda...
siempre grata tu visita

justiciapoética dijo...

Distingida Luissiana:

Por qué no quitá el filtro a los comentarios, sería más dinámico su blog, porque uno llega a opinar y cuando se da cuenta de este obstáculo para ver la opinión de uno instantáneamente, pues cuesta que vuelva a hacerlo pues no hay incentivo de inmediatez lo que perseguimos todos y todas en este mundo vertiginoso. Sé que me dirás sobre la gente envidiosa y anónima de mala leche, pero es un costo en estos de los blogs, y por como eres tú de transparente y buena poetisa, serán los menos, ya lo verás, ya lo verás querida poetisa!

Abrazos,
Justo Poe.

Luissiana Naranjo dijo...

Justicia poética, supongo quién eres... por eso acepto tu comentario pero no me gustan los anónimos.

Sobre el incentivo a la inmediatez, no es el perfil de este blog, tal vez del tuyo pero no me interesa serlo en el mío. Para eso tengo luissianaopina.blogspot.com donde sí hay esa opción, pero en esta me reservo mi derecho, que es pleno y mi libertad también en decidir si acepto o no el comentario.

Es mi decisión, gracias por pasar y dar tu sugerencia.

guímel dijo...

Os aromas e os sabores...
Lindo texto e bela foto.

Bjsss

Luissiana Naranjo dijo...

Gracias guimel, tu universo es bello, seguimos tratando de entenderlo!

Wílliam Venegas dijo...

Luissianaaaaaa
Hablas de limones y yo solo quiero de tus naranjos, entre ellos estar, entre lluvias y culebras que cambian de piel y alacranes visitantes. Tu naranjo en donde reclinar mis pensamientos y escuchar tus letras.

(Cuando hablo de culebras que cambian de piel y de alacranes, hablo de una faceta de la Naturaleza que sé que Luissiana entiende; no se trata de los hermanos Arias del gobierno pasado y del actual). Gracias.

Wílliam Venegas dijo...

Luissiana, imagen del poema, ¿qué te has hecho?

Luissiana Naranjo dijo...

Hola Will, pues siempre ando espantando culebras y alacranes pero de verdad y con medio infarto siempre me dan susto pero ahí vamos, afrentando el bosque con el mismo placer.
Las ratas de campo son mejor que esas citadinas políticas de...!!
abrazo con pizca de limón