martes, octubre 26, 2010

Las señoras poetas del té

te

La mesa tiene una alcurnia de apellido. Las tazas de té, un resplandor de academia gremial. Se sientan las poetas. Te miran sentada en el sofá, allí donde es tu lugar. No hay suficientes sillas para compartir su mesa. El té tiene un aroma distinto, siempre serás distinta. No es un asunto de mujeres feministas, sino de no saber mirar. No te miran, no existes. Mujer a mujer con su plato de galletitas. Tu galleta no es premiada por ningún concurso, seguirás invisible si no usas su receta.

-“Soy humilde con solo mirarte desde el sofá”.

El té se enfría. Siempre nace esa incomodidad de donde poner la taza si estás sentada en el sofá. Las miras desde allí, ellas tan desocupadas de poesía. Solo buscan seguir en la mesa, tomarse todo el té y toda la atención. Hay solo una manera de limpiarse con su servilleta. Año tras año, dan su lista de resguardo. El té debe protegerse. Tienen un nombre y un punto seguido. Las del sofá son su punto y aparte. De algo les sirve. Alguien debe mirarlas. Hay una coyuntura en ese señorío. A veces, es tolerable y en otras, te nace una rabia asesina, como decirles que la poesía tiene otra forma, que no siempre es una señora, respingada y de títulos universitarios. La poesía es la mejor deformación de la existencia. Es sentarse en el suelo. Respirar por todas partes y ser en todos, sin aspiración. Es necesario a veces, rodearte de basura porque la vida tiene muchas veces olor a basura. Te levantas, no soportas ya la hediondez de mantequilla, las galletas crujen en sus bocas. Las señoras poetas del té.

Prefiero el té al aire libre. Me levanto del sofá, es hora de seguir caminando!

10 comentarios:

Julia Ardón dijo...

Ups!

Chapó!!!!!!

jajjajajjaja

Luissiana Naranjo dijo...

se salió el agua!! qué barrial,jeje

Alexánder Obando dijo...

Muy bueno. Me recuerda a tantas y tantas teístas de mesa adornada y nariz respingada que he conocido. Son las macpoetas de Costa Rica.

Luissiana Naranjo dijo...

soy demasiada imperfecta!
trato de que me guste el té o el macté pero más me apasiona el café chorreado!!

abrazo, Ale

Wílliam Venegas dijo...

Luissiana amada
me encanta esta expresión: "La poesía es la mejor deformación de la existencia."
Eres genial, unas veces más que otras. Me encanta leerte (y quererte).

Wílliam Venegas dijo...

(Siempre me pasa lo mismo: me quedo esperando a que aparezca lo que he escrito... así hasta que me lo recuerdo: Se ha habilitado la moderación de comentarios. El autor del blog debe aprobar todos los comentarios).
Nos vemos...
[Llámame cuando vengas a San José].

Luissiana Naranjo dijo...

Will, no me vas convencer sobre eliminar la moderación, ya te dije, si deseas inmediatez, busca mi otro blog en luissianaopina.blogspot.com, allí puedes re-leerte!!

Gracias por tu opinión del texto, en definitiva, a veces pasa, de un libro solo encontramos ni un poema genial sino solo una frase, creo que será parecido a tus críticas no siempre todas son afines al gusto ni comparten tu apreciación!! también depende mucho del lector y lo que busca...

abrazoos

MaLena Ezcurra dijo...

Esa señoras huelen a gastado, hay tantas por mi Buenos Aires que ni te cuento.

Maravilloso relato querida Luissiana.


Va beso.


M.

Wílliam Venegas dijo...

Definitivamente, amiga del alma: Me encanta leerte (y quererte).
Pero no sé si ponerlo al revés, aunque el orden de los factores no altera el producto. Qué bueno ver a Malena por aquí.

Luissiana Naranjo dijo...

Gracias MaLena, siempre es un placer que pases!!

Hola Will, gracias thanks, se dice por ambas cosas, el afecto y que comentes...